LA ESKINA global N°161

 LA ESKINA global ISSN 1900 – 4168

No.161 marzo de 2026, laeskinavirtual@gmail.com; http//bloglaeskinavirtual.blogspot.com; WWW.ELLIBROTOTAL.COM; Bucaramanga; LA ESKINA:: Gloria Inés Ramírez M. (diagramación y diseño); Claudio Anaya Lizarazo (edición y dirección).

©Reserva de derechos de autor. Las opiniones expresadas en los artículos de esta edición son responsabilidad de sus autores.

*

PÁGINA 1

CHUCHO PEÑA

Chucho Peña (Jesús María Peña Marín)

Nació el 22 de febrero de 1962 en Medellín. Fue actor, poeta, gestor y cantor; trabajó con el Teatro Estudio Universitario de la Universidad de Antioquia, en Medellín. En 1982 se radicó en Bucaramanga invitado por el Grupo de Teatro El Duende. Se vinculó al Centro de Expresión Artística El Sembrador. Participó en las veladas artísticas de la taberna La Tertulia, y en conciertos populares. Se vinculó a la Escuela Políticosindical de la Unión Sindical de Trabajadores de Santander, USITRÁS, y a la Fundación para la Promoción de la Cultura y la Educación Popular  FUNPROCEP; en compañía de Lucho Arguello constituyó el grupo Comunidad de Teatro de las Calles.

 Obras publicadas:

-Delmásestrictousoyabuso (Bucaramanga 1983); Notas de bitácora (Bucaramanga 1986).

 Obras póstumas:

-Aún no logran sembrarme de silencio (Bucaramanga 2010); Seguiré buscando mi verso (Bucaramanga publicaciones UIS). 

DOS NATURALEZAS DEL SILENCIO

Por Mireya Valbuena

La poesía de Chucho habitó latente en nosotros durante veinticuatro años —la misma edad que él cumplió en 1986—, aguardando con paciencia y amor a que se asentara la turbiedad de la rabia, el dolor y el miedo. Esos sedimentos que casi nos arrebatan la lucidez se transformaron, en 2010, en memoria y luz con la publicación de esta selección de poemas: Aún no logran sembrarme de silencio.

Al acariciar sus versos y sentir el papel que sus manos tocaron, su ser volcado allí y signado con tinta hizo que las memorias florecieran nuevamente, inundándome con su fragancia amorosa y libertaria. Hoy, dieciséis años después de aquella primera edición, entregamos esta segunda impresión a manos de voces jóvenes dispuestas a relevar el canto. Ellas nos dan la seguridad de que “la vida no estará nunca indefensa mientras nuestros coros hieran el silencio”. Esta edición es la forma en que Chucho sigue conversando conmigo y con el mundo. Publicarlo es volverlo a traer a la mesa, con la fuerza de lo recién nacido.

El Silencio

En la poética de Chucho cohabitan dos naturalezas del silencio. El primero es aquel que las fuerzas oscuras intentaron imponer mediante la tortura y el plomo; un silencio que buscaba el exterminio, el vacío y el mutismo de los líderes y del movimiento social. Sin embargo, es un silencio que nunca logró echar raíces en su espíritu.

El segundo es una fuerza diametralmente opuesta: es el silencio latente de las mayorías, esa pausa cargada de conciencia acumulada. Es, como él mismo lo describe, un silencio que germina hasta transformarse, gradualmente, en un grito potente, insurgente e incontenible:

PÁGINA 2

Vivir implica morir de alguna forma, / y los hombres seguirán siendo hombres, / creyendo en el poder de la palabra/ en la vida y en la muerte,/ en la gente, nuestra gente;/ inmensa mole de silencio/ que comienza a ser rumor,/ a erigirse en esperanza,/…

La Palabra

El trabajo de Chucho con la palabra se bifurca en dos senderos: la escritura y la oralidad de la que fue un auténtico mago. Para él, escribir no era un eufemismo para el egocentrismo ni un pasatiempo de ocio; la palabra escrita era el vehículo para cargar los dolores y desgracias de "los bastantes". A su vez, su obra es la posibilidad de transformar aquello oculto en la conciencia popular en una fuerza renovada para el cambio social. Como bien afirma:

“Que mis palabras no sean más / el intervalo del descanso / y tomen posesión del oficio del dolor/ de la derrota de repente convertida/ en sueño de victoria,...”

No obstante, frente al micrófono y en la plaza pública, no solo realizaba esta alquimia, sino que la potenciaba con el vigor catalizador de su voz, convencido de que la palabra viva acelera la toma de conciencia. En la intimidad de su creación, comparaba el oficio poético con la cacería de mariposas: así de breves y ágiles son las palabras. Era un oficio incansable: “en cualquier parte que me vean / obsesionado estoy / ordenando sustantivos, verbos, adjetivos...” Existen otros dos momentos cruciales en su labor: aquel donde el quehacer diario hace mella en su ser y anhela la armonía perdida “...cantos de nostalgias y de guerras / incapaces de devolver mi paz perdida”, y aquel donde transforma el verbo en un arma blanca, afilada: “Quiero construir finas filas de palabras / que como hojas de afeitar / donde rozan dejan huella…”, para rasgar el silencio al que no han logrado someterlo.

La Siembra

Para Chucho, la "siembra" posee una dualidad punzante. Por un lado, es el intento del poder por sepultar y sembrar silencio para acallar la voz que incomoda al sistema. Por otro, es el acto de depositar semillas que germinarán inevitablemente en la búsqueda de la libertad.

Su siembra es la búsqueda suya, mía, nuestra, de el verso irreductible / inevitable como el hombre / y su porvenir libre / inevitable.

 

(Texto leído el día 28 de abril de 2026 a las 6 P.M., en el lanzamiento de la segunda edición del libro de poesía Aún no logran sembrarme de silencio, de Jesús Peña Marín (Chucho Peña); en la Casa Cultural El Solar, Bucaramanga).


 LA ESKINA global proyecto cultural y educativo.

Edición y dirección: Claudio Anaya Lizarazo.
Diseño y diagramación: Gloria Inés Ramírez Montañez
Bucaramanga, Santander, Colombia.
LA ESKINA global, es un proyecto cultural de distribución gratuita.



Comentarios